
El querer escribir me ha robado el placer de leer por leer. Hoy en día, leo con ojos hambrientos por aprender las técnicas de un buen escritor. Sin embargo, tenemos que recordar que un buen escritor, y un escritor que vende sus libros como pan caliente, no equivale a lo mismo.
Les transcribo un párrafo de un autor Americano cuyas novelas han brincado a la pantalla cinematográfica y se han convertido en éxitos mundiales. Sus historias me hacen llorar, pero no puedo leerlas con ojo crítico. Me imagino que una vez establecido, sus editores pasan por alto los pecados veniales que a nosotros no nos perdonan.
‘Leslie, the baby of our family, is currently studying b and p at c with the intention of becoming a veterinarian. Instead of coming home during the summers like most students, she takes additional classes with the intention of…’
Y así, el libro entero esta escrito para entretener y no para enseñarnos la mejor forma de escribir.
Todos los escritores pasamos por una época en que nos cuestionamos no solamente nuestro talento sino también buscamos una justificación para nuestra escritura. La respuesta es: si quieren escribir, escriban. No dejen que nadie les diga que no pueden. Si las suerte les sonríe y se convierten en escritores de bestsellers como el arriba citado, ¡Enhorabuena!
Bertha

